Las actividades extractivas en México: estado actual. Anuario 2016 (FUNDAR)

Descripción

La actividad de hidrocarburos ha sido una de las principales fuentes de ingresos públicos en las últimas décadas, llegando a representar más de un tercio de los mismos por pagos hechos, principalmente, por Petróleos Mexicanos (Pemex). Aunque ya en 2016, y debido a la caída del precio del petróleo, se situó en 16 %. En el lado opuesto se sitúa la actividad minera, que aportó tan solo 0.24 % de dichos ingresos, pese a que México es uno de los principales productores de minerales del mundo y cuenta con 885 proyectos vigentes y 25,178 concesiones mineras.

Este festín extractivo tiene que ver con el uso intensivo del territorio y bienes naturales que estas actividades requieren, así como la contaminación del agua, suelo y aire que generan. Todo ello supone una amplia gama de afectaciones a las poblaciones y comunidades y, sobre todo, a sus derechos; ya que la salud, el acceso a agua potable y de calidad, la seguridad y su medio ambiente se ven comprometidos.

En el caso de los pueblos indígenas y campesinos, además, se pone en peligro su propia supervivencia física y cultural cuando la explotación de minerales e hidrocarburos se hace vulnerando sus derechos a la autodeterminación, a la tierra, el territorio y los recursos naturales, a la consulta previa y al consentimiento libre e informado. Por otro lado, no sólo son estas poblaciones las dañadas, si no que la sociedad en su conjunto debe enfrentar también la escasez y contaminación creciente del agua, la contaminación de los alimentos que ingiere y los efectos del calentamiento global, problemáticas estas, entre otras, a las que dichas actividades contribuyen.

Por ello es que desde Fundar queremos aportar nuestro grano de arena a través del análisis y la investigación que realizamos sobre estos temas, con la publicación del primer Anuario 2016 “Las actividades extractivas en México: estado actual”.

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